Publicado: El lunes 01 mayo 2017, a las 08:16
Visto en: Hipertextual
‘The Leftovers’ 3×03: previniendo el Apocalipsis

Por lo visto, a los realizadores de The Leftovers les ha dado por colocar una canción o melodía distinta en los títulos de cada episodio de esta tercera y última temporada, según lo que escuchamos al comienzo de “Crazy Whitefella Thinking” (3x03), comparándolo con los dos anteriores. No sabemos, sin embargo, si “Personal Jesus”, de Richard Cheese, cuadra mucho con las imágenes de los títulos pese a su clara relación con la durísima temática religiosa de la serie, con sus múltiples espejismos, que aquí brilla en toda su elocuencia.

A continuación, con unos agradecidos modales que parecen sacados del cine indie estadounidense, tanto en la planificación visual como en la elección de la banda sonora, nos muestran las nuevas ocurrencias del perjudicado Kevin Garvey Sr. (Scott Glenn), de quien ya necesitábamos saber, sobre todo tras la escena final de “Don’t Be Ridiculous” (3x02). La excentricidad, esa que le hace a uno contemplar las imágenes con la boca entreabierta, sigue estando asegurada. Se agradece, además, que aborden el mundo indígena australiano, el cual puede que se trate del más desconocido para el común de los mortales, incluso con una buena cultura general, sobre la faz de la Tierra.

‘The Leftovers’ 3×03: previniendo el Apocalipsis
HBO

Y es un verdadero gusto escuchar a Kevin Sr. en uno de esos interesantísimos monólogos que The Leftovers nos regala a veces, resumiendo su pasado, sus anhelos y cómo demonios ha llegado a donde se encuentra, con detalles entre grotescos e inauditos pero siempre llenos de extravagancia, que además se relacionan con las locuras de la fe, y primerísimos planos de su rostro que, como al resto de actores, le obligan a dar todo de sí. “Crazy Whitefella Thinking” es como una extraña road movie protagonizada por un entrañable chiflado, con ingredientes insólitos y curiosos encuentros, y es a su chifladura en mitad de un entorno ajeno a lo que alude el nombre del capítulo.

Una de las cosas a las que apunta este último es que Kevin Garvey Jr. (Justin Theroux) se preocupaba por el bienestar de los que tenía a su alrededor desde niño, quizá como rasgo de bondad que teóricamente caracteriza a un guía espiritual, al margen de la interpretación paranoica de su progenitor ante las supuestas señales que recibe. Pero, tratándose de The Leftovers, las paranoias no tienen por qué serlo, y aun así o de otro modo, está claro que a los espectadores nos produce un intenso placer que no lo sean, por los asombros que ello propicia, y una aguda compasión por los damnificados de la irracionalidad religiosa cuando sí lo son.

‘The Leftovers’ 3×03: previniendo el Apocalipsis
HBO

Si en las temporadas anteriores, Matt Jamison (Christopher Eccleston) era el personaje que nos recordaba al perdido John Locke de Lost (J. J. Abrams, Damon Lindelof y Jeffrey Lieber, 2004-2010) en The Leftovers, al menos por este episodio es Kevin Sr. quien nos lo trae de vuelta a la memoria: un hombre que busca su propósito en la vida, el sentido de su existencia, con una fe inquebrantable y que no le caen más que palos encima. Y tras volver al cierre del capítulo anterior, nos presentan a Grace Playford (Lindsay Duncan), que al principio se asemeja a una especie de Nora Durst (Carrie Coon) australiana en lo que se refiere a sus circunstancias familiares en la Ascensión, siete años atrás. Pero su propio monólogo, con Kevin Sr. escuchándola muy atento, nos revela una realidad mucho más terrible.

Y nos urge la necesidad de comprender cómo es posible que ella y las personas que la acompañan estén al tanto de los supuestos delirios de Kevin Sr. y, sobre todo, de cómo Jamison, Michael (Jovan Adepo) y John Murphy (Kevin Carroll) consideran a su hijo, cosa que se explica satisfactoriamente, aunque no resultaba muy difícil adivinarlo. Pero lo que nunca seríamos capaces de adivinar, ni faltando para su final un solo episodio, es a dónde se dirige, cuál es la última estación de esta serie alucinada y alucinante que es The Leftovers; y eso es todo un lujo.