Publicado: El miércoles 12 abril 2017, a las 09:38
Visto en: Hipertextual
Las prisas de Samsung

Las abuelas siempre lo dicen: “Las prisas son malas consejeras”. Aumentan el riesgo, disminuyen las probabilidades de éxito y pueden generar adversidades a lo largo de un camino determinado.

A Samsung, desafortunadamente, parece que nadie le dio ese consejo. Bixby, el novedoso e interesante asistente virtual, no podrá acompañar al Galaxy S8 en su lanzamiento. La parte de reconocimiento e interacción por voz no estará disponible hasta varias semanas después, cuando Samsung liberará una actualización que lo active. Lo hará, además, solo en inglés, algo que reduce considerablemente su mercado potencial.

Sorprende que un asistente incompleto tenga un papel tan relevante en un teléfono tan importante para Samsung

Las limitaciones de Bixby —cuyo funcionamiento aún está por comprobar— no hacen más que jugar en la contra del Galaxy S8, un teléfono crítico para la división de telefonía, cuyo dominio en la industria se ha visto seriamente afectado por los incidentes ocurridos con el Galaxy Note 7 y el notable progreso de competidores como Huawei o Apple.

De hecho, resulta sorprendente que un asistente virtual incompleto tome un papel tan importante en un teléfono tan crucial para la compañía. Recordemos que Bixby solo estará disponible en inglés y parte de su funcionamiento no será habilitado hasta varias semanas después de su lanzamiento; pero, pese a ello, se utiliza como reclamo comercial y se le otorga un botón dedicado en el chasis del Galaxy S8.

Google, Apple, HTC… Samsung no es la única que recurre a “las prisas” con sus productos.

No es el único caso de “prisas” que la industria recuerda. El iPhone 7 Plus llegó a las tiendas con la promesa de activar el increíble modo retrato varias semanas después de su lanzamiento. El caso de Apple, eso sí, es particularmente diferente al de Samsung.

Las “prisas” de Samsung también pudieron influir en el caso Note 7, donde resultaba esencial adelantarse al iPhone 7 Plus de Apple, principal competidor de Samsung en la segunda mitad de año. También pudo influir en los problemas con el GPS del primer Galaxy S, en los errores en las actualizaciones de sus teléfonos a lo largo de los años, etc. Y es que para Samsung —al igual que para muchas otras compañías—, a veces parece primar la velocidad ante la calidad.