Publicado: El viernes 31 marzo 2017, a las 09:34
Visto en: Abc
Luces y sombras del nuevo Samsung Galaxy S8

El dispositivo móvil de la firma surcoreana estrena un diseño espectacular pero existen dudas sobre la posición del lector de huellas dactilares

Diseño espectacular que rompe con el pasado

Una de las grandes aportaciones del Galaxy S8 es, sin duda, su diseño y estética. El dispositivo es, en efecto, muy bonito. Luce tremendamente bien. Cuenta con una pantalla, en su versión digamos «normal» de 5.8 pulgadas pero la relación pantalla-cuerpo logra un ratio de 84% y un formato de 18.5:9. Se ha conseguido eliminando los bordes laterales al curvar los dos bordes a la vez y alargando los paneles en los extremos superior e inferior.

Esta modificación ha obligado a reagrupar los sensores y a eliminar el botón físico de Inicio, que ahora se integra de manera invisible dentro de la propia pantalla. Una maniobra estupenda que le confiere gran belleza. No solo eso puesto que se podrá hacer uso de la función «picture in picture» permitiendo, así, tener activadas dos aplicaciones al mismo tiempo. Entre éste nuevo terminal, el LG G6 y el Xiaomi MiMix cabe hacerse una pregunta: ¿marcarán estos paneles tendencia?

Bluetooth 5.0, movimiento importante

El nuevo modelo de la gama Galaxy es el primero en incorporar conexión inalámbrica Bluetooth 5.0, que sustituirá la versión 4.2 en los próximos años. No es un paso menor, puesto que este nuevo estándar, presentado el pasado junio, aporta mayor velocidad de transferencia (dos veces más que el actual, evitando interferencias y optimizando el consumo de batería) y un radio de alcance superior (cuatro veces más, hasta 200 metros, logrando acelerar la presencia de los dispositivos conectados), así como un ahorro energético que afectará, positivamente, a la duración de la batería. Entre algunas de sus virtudes destaca la posibilidad de conectar dos auriculares distintos.

Incómodo lector de huellas dactilares

Uno de los cambios de diseño más importantes que ha introducido el Galaxy S8, además de su evidente pantalla ultrapanorámica, es el cambio de domicilio del sensor biométrico para huellas dactilares. En un movimiento extraño pasa a la parte trasera. Tampoco es un cambio menor. Porque no solo eso. En lugar de optar por ubicarlo en el área central como otros modelos ya existentes en el mercado, la firma surcoreana apuesta por trasladarlo ligeramente a la parte derecha (si miras dándole la vuelta). El resultado puede generar dudas porque resulta algo incómodo y posiblemente el usuario acabe colocando el dedo encima de la cámara mientras busca el lector. Esta ha sido una concesión que ha tenido que pagar para llevar el ratio pantalla-cuerpo a un nuevo nivel.

Tres capas de seguridad

Además de un lector de huellas dactilares, Samsung ha apostado por introducir hasta tres capas de seguridad diferente; mediante el iris y con un sistema de reconocimiento facial que, según las primeras demostraciones, parece funcionar de manera fluida y muy rápidamente. La cuestión es si, finalmente, este tipo de prestaciones las adopta el público de manera masiva o si, por el contrario, sigue colocando el dedo como hasta ahora al ser más rápido, efectivo y práctico. De hecho, el reconocimiento de iris puede sufrir fallos, sobre todo, en condiciones de baja luminosidad al no detectar las facciones totalmente. La huella sigue siendo lo más efectivo en estos casos.

Limitado asistente virtual

Aunque apunta maneras, Bixby, nuevo asistente virtual de Samsung en sustitución del S-Voice, se basa, según quiere vender Samsung, en un sistema de Inteligencia Artificial que «aprende» del usuario y es capaz de invocarse en segundo plano con solo pulsar un botón. Eso le diferencia de otros sistemas como Siri (Apple) al permitir, por ejemplo, llamarlo mientras uno está viendo un video de YouTube. Es decir, sin interrumpir lo que uno está haciendo.

Es capaz de contextualizar (reconoce comandos de voz aunque no estén completos) y el usuario podrá llamarlo en cualquier momento, siempre y cuando esté integrado en las distintas aplicaciones. Y, por ahora, la disponibilidad es más bien escasa y limitada. La empresa confía en que pronto los desarrolladores abracen esta tecnología creando nuevas «apps» compatibles. Y, por cierto, debutará reconociendo únicamente inglés y español (internacional).

Cámara más bien conservadora pero buena

Era muchas las apuestas que aseguraban que Samsung se sumaría a la corriente de las dobles cámaras. Rompiendo los pronósticos, la firma surcoreana ha decidido actuar de una manera conservadora en el Galaxy S8 en su apartado fotográfico. Mantiene la configuración de una sola lente, de 13 megapíxeles con tecnología Dual Pixel (los píxeles son más grandes de lo normal) y una apertura focal de F1.7, estabilizador óptico y flash LED dual y capaz de grabar videos en calidad 4K. En comparación con el modelo anterior, en este caso se han introducido nuevos modos de fotografía. La frontal sí ha protagonizado un pequeño salto al añadir un sistema de autoenfoque.

Conector de los auriculares

Quizás sea un problema... o no. Es posible que con el tiempo lo veamos, pero está claro que aún las grandes compañías no se ponen de acuerdo sobre la tendencia de si se debe o no eliminar el puerto «minijack» de los «smartphones». Samsung, está claro, ha dicho no. Pero Apple dijo sí, pero tampoco se puede decir que haya marcado tendencia porque, por ahora, nadie le ha seguido los pasos. Lo hizo el pasado año con el iPhone 7 y el lanzamiento de los AirPods. Escasos modelos como el Moto Z, que llegó antes, han querido abordar este territorio.

La firma de Cupertino siempre se ha caracterizado, no tanto por llegar antes que los demás, pero sí por marcar tendencia y lograr mover a la industria a su favor, pero puede que esta vez estén equivocados. Aún es pronto para saber si los cables pasarán a la historia y, quizás, por ello, la firma surcoreana ha decido ser más conservadora.