Publicado: El viernes 24 marzo 2017, a las 11:40
Visto en: Tuexperto
GTA no es un juego para niños (y otros errores que cometen los padres)

No ha pasado una ni dos veces. Madres y padres que acuden a la tienda de videojuegos, porque sus retoños se lo han pedido, para comprar el juego de moda. No miran la calificación de edad. Ni tan siquiera si se manejan armas. O si el propósito del juego es el de cometer la máxima cantidad de delitos posibles.

En el mercado hay miles de videojuegos y entre estos podemos encontrar historias de auténtica violencia. Disparos, sangre, juegos de azar, sexo explícito y un largo etcétera de escenas y acciones que no son nada recomendables para los más pequeños.

Hoy hemos recopilado una serie de videojuegos que puedes encontrar habitualmente en el mercado y que no son, en absoluto, un juego de niños. ¿Te suena alguno de estos títulos?

GTA no es un juego para niños (y otros errores que cometen los padres)

Una escena de GTA V

GTA no es un juego para niños

Su nacimiento estuvo rodeado de polémica. Y no era para menos. Lanzado oficialmente en octubre de 1997, Gran Theft Auto es una serie que habitualmente se conoce bajo las siglas de GTA y no es apto para menores de 18 años. La serie, creada por Dave Jones, es un sandbox abierto que combina diferentes elementos: acción, aventura y conducción.

Incluye diferentes elementos que lo convierten en una propuesta violenta, solo apta para adultos. En ella, sus personajes tienen que sobrevivir en un mundo criminal. Cuanto más graves son los delitos que cometen los jugadores, más puntos consiguen.

La clasificación PEGI de este juego es la denominada 18. ¿Qué significa esto? Pues que en ningún caso se trata de un juego apto para niños. Esta etiqueta nos indica que el juego incluye un alto nivel de violencia, lenguaje soez, miedo, drogas, sexo, discriminación y juego. Como ves, una joya con todas las de la ley que no debería estar al alcance de ningún menor.

GTA no es un juego para niños (y otros errores que cometen los padres)

Mortal Kombat, otro juego hiperviolento

Mortal Kombat, otro título para adultos

También te sonará. Mortal Kombat es una franquicia de juegos de peleas que nació en 1992. Al principio estaban disponible para máquinas Arcade, pero enseguida llegaron a las consolas domésticas. La última entrega, bautizada como Mortal Kombat X se publicó en abril de 2015.

Si tuviéramos que resumir estos juegos en dos palabras estamos seguros de que elegiríamos sangre y brutalidad. Lo que se ve en estos juegos son peleas con un nivel de violencia escabroso. Tanto es así que ni tan siquiera lo recomendaríamos a adultos sensibles.

El juego ha generado muchísimas controversias durante su historia. Algunas personas piensan que este tipo de contenidos deberían estar prohibidos, porque su visionado puede tener consecuencias nefastas en la conducta de las personas. Sea como sea, Mortal Kombat ha cosechado grandes éxitos, con millones y millones de copias vendidas alrededor del mundo. ¿Cuántos niños habrán visto ese tipo de escenas macabras?

GTA no es un juego para niños (y otros errores que cometen los padres)

Call of Duty es un clásico. Violento, pero un clásico.

Call of Duty, un clásico no apto

Ha sido otro de los grandes videojuegos legendarios, pero contiene escenas de absoluta violencia. Su calificación PEGI es para mayores de 18 años, pero algunas versiones son a partir de los 16. Pero, ¿de qué tipo de propuesta estamos hablando? Call of Duty es otro juego de guerra violento, que no deberíamos comprar a nuestros hijos. En absoluto.

Nació en 2003 y es una de las grandes series bélicas de todos los tiempos. Si bien para muchos aficionados Call of Duty se encuentra en la cúspide de los videojuegos de guerra, contiene escenas legendarias de batallas mundiales.

En las primeras series, por ejemplo, encontramos el Desembarco de Normandía o las batallas del Ejército Rojo defensando territorio ruso. Más adelante se centra en otras batallas ficticias, pero el nivel de sangre, destrucción y lenguaje violento es sencillamente inadmisible para un niño.

GTA no es un juego para niños (y otros errores que cometen los padres)

Castlevania, vampiros sangrientos. No hay que esperar menos.

Castlevania: Lords of Shadows

Si tu hijo de once años te pide jugar a Castlevania tu respuesta debe ser clara y contundente: NO. Aunque a la hora de educar a los niños cada familia hace lo que quiere, hay que recordar que Castlevania: Lord of Shadows es un juego con una clasificación PEGI 16.

Según esta etiqueta y la información proporcionada por PEGI, el nivel de violencia (o actividad sexual) es la que podríamos encontrar en la vida real. Si partimos de la experiencia vital de un niño normal en un entorno normal, las escenas que aparecen en este juego (un puñal clavado en el estómago de una doncella que se va desangrando poco a poco, por ejemplo) poco o nada tendrán que ver a su vida cotidiana y real.

Castlevania se basa en la leyenda del Drácula de Bram Stoker y en este, el jugador, tiene que ponerse en la piel de un guerrero de la familia Belmont. Con un látigo tiene que pelear contra distintos monstruos o fantasmas. Las imágenes de violencia se suceden sin parar, de modo que no: este tampoco sería un juego recomendable para niños.

GTA no es un juego para niños (y otros errores que cometen los padres)

¿Y a qué pueden jugar mis hijos?

Si tus hijos tienen una videoconsola y tú no tienes la menor idea de qué títulos deberían estar terminantemente prohibidos por su etiqueta, te daremos unos cuantos que deberías anotar. Se tratan, todos ellos, de propuestas populares que (aparte de las que ya te hemos comentado) no deberían estar en vuestra estantería (ni en la de los amigos de vuestros hijos, pero eso ya es una historia aparte).

Son los siguientes: Dead Space, Medal of Honor, Fallout: New Vegas, Castlevania: Lords of Shadows, Assassins Creed: Brotherhood, Deadrising, Halo: Reach, Naughty Bear, Mafia o Kane & Lynch.

Pero como aquí no están todos los títulos que NO recomendaríamos a tus hijos, queremos recordarte que a la hora de comprar un videojuego hay que tener especialmente en cuenta la etiqueta PEGI.

Los números, lógicamente, indican la edad mínima recomendada para jugar a ese juego. Esto significa que lo primero que tienes que hacer antes de comprar un juego es mirar la clasificación. Si tu hijo de once años te pide un juego con clasificación PEGI 18, está claro que no deberías comprárselo. De hecho, todos los juegos que vayas a proporcionarle deberían tener, como máximo, la etiqueta PEGI 7.

La etiqueta PEGI 3 es la que clasifica un juego como apto para casi todos los públicos. Puede contener escenas de violencia, pero siempre dentro de un contexto cómico, que es el que encontraríamos en películas de dibujos animados. El nivel va aumentando hasta PEGI 7, nivel en el que podemos encontrar escenas que pueden asustar.

El nivel se va incrementando hasta los 12, 16 y 18 años. El indicador también está en los colores, que pasan del verde, para los juegos más aptos, al naranja y el rojo, para los videojuegos más violentos.