Publicado: El martes 21 marzo 2017, a las 03:40
Visto en: Tuexperto
Boicot a Google por servir anuncios de extremistas islámicos, racistas y homófobos

Google se enfrenta a una importante crisis de anunciantes y reputación. Varias compañías han retirado su publicidad de Google en las últimas horas en protesta por contenidos extremistas, homófobos y racistas en YouTube.

Según informes que salieron a la luz la semana pasada, muchos anuncios de empresas que invertían en Google se han mostrado en vídeos de YouTube llenos de contenidos de odio.

Las empresas anunciantes se niegan a verse envueltas o relacionadas en algún modo con vídeos que promocionan el extremismo islámico o la homofobia. Por ello, han decidido retirar su inversión en publicidad en Google, y cada vez son más marcas las que se suman a este boicot.

Empresas de diferentes sectores retiran sus anuncios de Google

La crisis de anunciantes comenzó en Reino Unido, donde empresas como Marks & Spencer, HSBC o el Royal Bank of Scotland ya se han unido al boicot a Google.

Boicot a Google por servir anuncios de extremistas islámicos, racistas y homófobos

Google se enfrenta a una complicada crisis de anunciantes que ha empezado en Reino Unido

Según analistas y expertos, es muy probable que la tendencia se extienda a más países, y que cada vez más empresas se unan en la protesta contra Google. Esto significa que el gran gigante tecnológico tendrá que reaccionar cuanto antes y tomar medidas para que los vídeos con contenidos que incitan al odio no tengan cabida en sus servicios.

Mientras tanto, cada vez más compañías se posicionan en su protesta contra Google: en el Reino Unido se ha sumado Vodafone, mientras que en Francia ha retirado sus anuncios la compañía Havas.

¿Cómo empezó el escándalo y el boicot a Google?

En los últimos días, periódicos como The Guardian y The Times of London empezaron a publicar resultados de sus investigaciones sobre publicidad en Google y los vídeos con contenidos radicales.

Los periodistas de estos medios descubrieron que los anuncios pagados por las principales marcas del Reino Unido estaban apareciendo en vídeos del Ku Klux Klan o de contenidos afines al Estado Islámico en YouTube.

Por su parte, Matt Brittin, jefe de operaciones en Europa de Google, se ha disculpado oficialmente en nombre de la compañía. Sin embargo, la empresa no ha ofrecido soluciones al problema de reputación al que se enfrentan sus anunciantes.

Crisis de imagen y de ética para Google

El gran reto para gigantes como Google es encontrar el equilibrio entre libertad de expresión, derechos humanos y fidelidad a los usuarios y a los anunciantes.

Boicot a Google por servir anuncios de extremistas islámicos, racistas y homófobos

La única solución para Google es filtrar los contenidos y eliminar los que atenten contra los derechos humanos

Es evidente que las empresas que invierten en publicidad online quieren obtener el máximo rendimiento económico posible de sus anuncios. Sin embargo, estas marcas no están dispuestas a que su publicidad aparezca en vídeos o páginas con contenido que incita al odio. Hay dos motivos fundamentales:

  • Por una parte, la imagen de estos anunciantes se ve dañada porque sus marcas quedan asociadas a contenidos homófobos o racistas.
  • Por otro lado, los creadores de esos contenidos extremistas se benefician económicamente y ganan dinero si se muestran anuncios de terceros en sus vídeos de YouTube.
No parece haber una salida fácil al problema ni un fin cercano del boicot a Google. La única solución para la compañía es crear filtros más potentes y eliminar o censurar los contenidos que atenten contra los derechos humanos, para que no aparezcan en sus páginas ni servicios.