Publicado: El domingo 19 marzo 2017, a las 22:51
Visto en: Tuexperto
Consiguen millones por crowfunding pero ni fabrican ni devuelven el dinero

La idea del crowfunding está muy bien. Ya sabes cómo funciona: alguien tiene un proyecto de producto interesante y lo propone. A quien le gusta, le apoya con el equivalente de una reserva pre-compra. Con ese dinero, el creador puede poner en marcha la fabricación e iniciar la venta. Tú recibes ese producto como pionero y a un precio menor gracias a haberte atrevido a invertir en ello. O no. Cada vez hay más casos de proyectos que no salen adelante, normalmente porque no consiguen bastante dinero. Pero de vez en cuando hay alguno que sí consigue el dinero, pero… sus inversores se quedan sin dinero y sin producto.

Es el caso del dron-robot Lily. Una buena idea: un dron que te sigue automáticamente y te graba. Ideal para ciclistas, esquiadores, escaladores… Si la idea te gustó, podías reservar el tuyo de la primera hornada por 499 dólares. A partir de ahí su precio sería de 999 dólares. Tuvo mucho éxito, recaudaron hasta 34 millones de dólares: serían pues 68.000 personas las que confiaron en el proyecto. Y pagaron esos 499 dólares. Pero la empresa dice que han gastado todo en investigación, que no pueden fabricarlo. Y que ni siquiera saben cuándo podrán devolver el dinero invertido.

Proyecto Lily

La verdad es que este proyecto prometía mucho, y cuando se supo que habían recaudado tanto dinero parecía que vería la luz. Lily es (hubiera sido) un dron autómata que cabe en una mochila. Cuando quieres que te grabe, lo sacas y despliegas sus hélices. Lo activas y te pones el dispositivo de seguimiento en la muñeca o en el bolsillo. Lanzas el Lily al aire, y él se quedará quieto esperando que te pongas en marcha.

Consiguen millones por crowfunding pero ni fabrican ni devuelven el dinero

El dispositivo de seguimiento de Lily

A partir de ahí, te sigue a donde vayas, a cierta altura y grabándote con su cámara. Es capaz de graba en FullHD (1080p) a velocidad 60fps, o en 720p a 120fps (cámara ultralenta). Puedes cambiar ajustes a través de una aplicación del móvil y si lo tuyo son deportes acuáticos, no sufras, porque Lily puede caer al agua y no pasa nada.

Pero, como decimos, todo esto es por ahora hipotético. Los fundadores del proyecto, con sus 34 millones recuadados, aseguran haber invertido mucho en desarrollarlo. Y que, ahora que está a punto, no tienen dinero para fabricarlo. En su momento aseguraron que iban a devolver todo el dinero a sus “patrocinadores”. Supuestamente quien pagó con tarjeta de crédito recibirá pronto su reembolso, pero los demás tienen que rellenar una petición…

Ahora, dicen que no hay fecha establecida para la devolución. La próxima vez que veas algo interesante en crowfunding, no te olvides de este caso antes de dar el sí.

Consiguen millones por crowfunding pero ni fabrican ni devuelven el dinero

Los ojos azules de Lily… que nunca veremos